El forraje, fundamental en la alimentación del caballo

El forraje es el sustento en la alimentación del caballo. Eso lo tenéis que tener en cuenta siempre. Y lo dice una empresa que fabrica piensos de calidad para caballos, pero ésta es la realidad.

La principal razón de que el forraje sea la base de su alimentación es su alto contenido en fibra, lo que mejora enormemente el proceso digestivo del animal.

forraje caballo

Ya os lo hemos comentado en muchos otros artículos sobre la alimentación de caballos, pero nunca viene mal recordar algunos aspectos generales de suma importancia:

  • La comida diaria que debe ingerir un caballo oscila entre el 2 y el 2,5% de su peso vivo.
  • La alimentación del caballo se basa en numerosas ingestas a lo largo del día. Es necesario para el buen funcionamiento intestinal, pero además es que es su manera de entretenerse.
  • Aunque antiguamente, y como es natural, los caballos se alimentaban únicamente de forraje, hoy en día la alimentación diaria del equino se debe basar en un mínimo del 30% y un máximo del 50% en pienso, siempre en función de la intensidad del ejercicio que realice. Su dieta se completará con el forraje necesario.

Para ver éste último punto, recuperamos esta tabla indicativa que nos muestra el forraje que necesita ingerir un caballo al día, según el peso que tenga el animal y la intensidad de trabajo que realice.

grafica forraje verano

El tipo de forraje

Hay unas enormes diferencias entre el tipo de forraje que destinamos a nuestros caballos. Ya hemos comentado que la mayoría de caballos, salvo los que realizan un trabajo de alta intensidad, necesitan más forraje que pienso, por lo que también es necesario vigilar su ingesta.

Cuando elegimos un pienso para nuestro caballo, debemos ver el valor nutricional que tiene para corroborar que están cumpliendo su función como suplemento en la alimentación. Eso siempre lo hemos dejado claro y suele ser lo normal.

forraje alimentacion caballos

Ahora bien, muchas veces se pasa por alto que no todos los forrajes son iguales. Ni mucho menos. Veamos los principales componentes del forraje, donde se pueden mezclar diferentes tipos de heno y paja, aunque se está reduciendo cada vez esta última.

Tipos de heno

Heno de prado

La base del forraje suele ser el heno de prado. Tiene un valor proteínico de entre el 6 y el 11%, por lo que se le puede añadir alfalfa para complementar su dieta. Esto se debe a que es muy digerible para el caballo, tiene un bajo nivel de almidón y además es el más apropiado para aquellos que tienen problemas respiratorios porque contiene menos cantidad de polvo.

heno prado

Heno de avena (u otros cereales)

El heno de avena o de otros cereales puede sustituir perfectamente al heno de prado en el caso de caballos maduros, debido a que tiene un valor nutricional muy similar. Eso sí, no es conveniente para potros o yeguas en gestación.

Alfalfa

La alfalfa, y combinado con el trébol, es uno de los forrajes que contiene un mayor valor nutricional. Destaca, sobre todo, en cuanto a su valor proteico, siendo de entre un 10 y un 19% y de gran calidad. Por ello, es el forraje perfecto para los caballos de carreras. Nuestro caballo puede ingerir entre un 0,5 y un 1% de su peso al día.

¡Eso sí! Vigilad bien que la absorba correctamente, puesto que podría tener un exceso de proteína nada conveniente para su salud. Tened en cuenta también que la alfalfa es muy distinta según cuando se corte. Si es más madura, tendrá un peor aporte nutricional y además será menos digestible para el caballo.

La paja

La paja, proveniente de las hierbas y trigos secos, ha sido muy utilizada en el forraje para caballos, sobre todo en España. Sin embargo, su objetivo principal ha sido siempre el de dotar al alimento de mayor volumen, puesto que su valor nutricional es prácticamente nulo.

Además, no es muy digestible, debido a la gran cantidad de lignina que contiene, con lo que ya hay muchos propietarios que han desechado la paja en el forraje, debido a los problemas gastrointestinales que pueden provocar en el caballo.

Calidad del forraje

Ahora que hemos visto los diferentes henos que pueden componer el forraje, lo importante es determinar la calidad de dicho forraje. Como hemos visto, por ejemplo, en el caso de la alfalfa, no es igual su valor nutricional según su madurez. Entonces, ¿cuál es el forraje perfecto?

forraje perfecto

Características del forraje perfecto

Además de su valor nutricional, hay ciertas características del forraje que la hacen más o menos idóneo. Veamos cómo tiene que ser el forraje perfecto.

Cantidad de hojas. El forraje perfecto debe de contener hojas. Cuantas más hojas, mucho mejor. En cambio, aquel con pocas o incluso tronco es mucho peor.

Color y olor. El forraje debe de estar limpio, sin ningún tipo de polvo o moho. En este sentido, conviene recordar que, si almacenamos grandes cantidades de forraje, debe de mantenerse seco. La humedad puede producir, con el tiempo, ese dichoso moho. En cuanto al color, cuanto más verde, mucho mejor.

Digestibilidad. La digestión es la piedra angular en la alimentación del caballo. El hecho de que sea más apetecible y mejore la digestión del equino siempre será un punto a favor.

Factores en la calidad del forraje

Hay diversos factores que inciden en la producción del forraje. Diferentes condiciones que pueden cambiar totalmente su calidad.

Condiciones de producción de forraje. Las condiciones ajenas, como las meteorológicas o el tiempo de exposición al sol, así como las propias, como la disposición de agua, pueden hacer que la planta crezca a mayor o menor ritmo. Lo mejor es que su crecimiento sea  más lento y así tenga menos tallo.

Momento de corte. El momento del corte puede la calidad del forraje. El mejor momento es en fase de desarrollo de la planta y antes de que florezca. En cuanto a la época del año, lo mejor es que se produzca tras el invierno, puesto que la planta tiene menos lignina y es más digestible.

Madurez de la planta. Las plantas maduras tienen un menor valor nutricional que las que no lo están, bajando su nivel de proteínas, lo que le hacen ser poco convenientes para los caballos en desarrollo o las yeguas en gestación.

Hay otros factores que también modifican la calidad del forraje, como el propio almacenamiento o los fertilizantes que se han utilizado. Aun conociendo este tipo de factores, siempre os recomendamos que os pongáis en manos de un nutricionista equino para que determine la calidad del forraje.

Advertencia. El artículo de EquusLine.es muestra opiniones y recomendaciones del equipo profesional de Agroveco, no son diagnósticos. Para cada caso o problema particular, os recomendamos que contactéis con un profesional que haga el diagnóstico “in situ”.

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